
Hoy toca dedicar la entrada a Felipe González Márquez, quien fue Presidente del Gobierno entre 1982 y 1996, así como secretario general del PSOE entre 1974 y 1997.
Felipe González nació en Sevilla en el seno de una familia modesta en el año 1942. Su padre era un ganadero cántabro de Rasines, que emigró en su juventud a Sevilla (jándalo por tanto). Felipe estudió bachillerato en el Colegio de los Padres Claretianos de Sevilla. Militó en las Juventudes Universitarias de Acción Católica y en las Juventudes Obreras Católicas, de inspiración democristiana.
Más adelante de la mano de Alfonso Guerra, fue adentrándose en el mundo de la política, y se afilió a Juventudes Socialistas en 1962, dos años después en el PSOE (en la clandestinidad claro está). Se licenció en Derecho en la Universidad de Sevilla en 1966. Contrajo matrimonio con Carmen Romero en 1969. Hasta 1971 ejerció de docente en la Universidad de Sevilla, más tarde abrió un bufete laboralista. En octubre de 1974 en el XXVI Congreso celebrado en Suresnes (Francia) fue elegido secretario general del PSOE, en sustitución del histórico Rodolfo Llopis, quien ocupaba el puesto desde el año 1944. Rodolfo Llopis fue diputado en Cortes durante la II República y Ministro de Instrucción Pública, representaba junto con el resto de exiliados al sector histórico del PSOE durante el Congreso de Suresnes, siendo derrotado por Felipe González (utilizando el seudónimo de Isidoro) y el sector de los renovadores.
Muerto Franco, con la llegada de la transición, llegan las primeras elecciones democráticas desde 1936. El PSOE con Felipe González al frente obtiene 118 escaños, la UCD de Adoldo Suárez gana las elecciones con 166 escaños (mayoría simple). Un millón de votos separan a UCD del PSOE. La oposición de Felipe González durante estos años fue muy crítica con el Gobierno de Suárez. Sin embargo en los mítines, Felipe pedirá a las bases del partido moderación y serenidad:
(...) exige que asumamos el pasado para superarlo, no para anclarlos en él. Exige que miremos al futuro, sin renunciamientos imperdonables, con afán de justicia, pero no de venganza.
González intentará que el PSOE abandone las tesis marxistas, para convertirse en un partido interclasista y socialdemócrata, al estilo de otros partidos políticos europeos. González contaba con el apoyo de los líderes socialdemócratas de Europa, pero a pesar de eso, el sector más radical del PSOE salió reforzado. En el XXVIII Congreso, presentaría su dimisión con secretario general, más adelante en un Congreso extraordinario volvió a salir elegido con más del 80 % de los votos. Definitivamente se consiguió que el PSOE abandonara las tesis marxistas.
Para las elecciones generales de 1979, el PSOE conseguiría 121 escaños, frente a los 168 de UCD (800.000 votos de diferencia). Fraga sigue sin cosechar buenos resultados, y el Partido Comunista incrementa su presencia en el Congreso con 21 diputados (4 más que en el anterior periodo). En 1980 la moción de censura que presentó González en el Congreso de los Diputados a Adolfo Suárez dañó la imagen del presidente. A esto había que sumar los conflictos internos que padecía UCD y que fueron determinantes en la dimisión de Suárez. Calvo-Sotelo acordaría con González el estado de las autonomías, transformando y actualizando el mapa, y dando cabida a la necesidad de un nuevo modelo de Estado. En 1981 llegaría el Golpe de Estado, último coletazo del franquismo de la mano de Antonio Tejero y Jaime Milans del Bosch, entre otros.
En 1982 llegaría la victoria histórica del PSOE, con el arrollador resultado de 202 escaños (cifra récord), y el respaldo de más de 10 millones de votos (cifra récord hasta pasados 18 años), y con el 48,11 % de los votos emitidos (cifra récord). Y por último y no menos importante, la participación, rozando el 80 % (cifra récord de nuevo), siendo la más alta hasta la fecha. Lo dicho, resultado histórico para el PSOE, y que consagró a González como el presidente electo más respaldado de la historia de España, siendo a la vez el mandatario más joven de Europa en aquellos momentos. Igualmente fue el mandatario elegido por las urnas que gobernó durante más tiempo en la historia de España. La izquierda volvía al poder tras 40 años de ausencia (como ven, al lado de esto, el cambio de Obama se queda en poca cosa). Alianza Popular recoge los restos de UCD y cosecha 107 escaños, por otro lado, el Partido Comunista se hunde y se queda con 4 escaños.
La abrumadora victoria no arrinconó a la sencillez del político sevillano, y con la humildad y carisma que le caracterizaban, inició su mandato con las esperanzas de cambio a las espaldas. Las elecciones municipales y autonómicas del 83 pintaron un mapa de rojo, dando la mayoría de alcaldías y gobiernos regionales a los socialistas (Madrid, Valencia, Barcelona, Sevilla, Zaragoza, Málaga...). Alianza Popular sólo vence al PSOE en Baleares y Cantabria (por mayoría simple).
Felipe González, ya como Presidente del Gobierno, moderó considerablemente su discurso, tanto en las formas como en el contenido del mismo. Felipe fue investido Presidente del Gobierno el 1 de diciembre de 1982, el día 3 presentó su gabinete de Gobierno. Daba comienzo así la II Legislatura de la joven democracia.
Y hasta aquí por hoy, continuaré en otra entrada con el mandato de Felipe González. Recomiendo de paso, el visionado del documental sobre el mismo en el programa de El Laberinto de la Memoria que podéis ver íntegro aquí. Saludos.
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