martes, 18 de noviembre de 2008

José María Aznar

Como ya anuncié en la anterior entrada, hoy es el turno de José María Aznar. Comentaré a grandes rasgos lo que fue el periodo de Gobierno de Aznar, al que me referiré como Aznarato.

Podria profundizar en la trayectoría política de Aznar, pero solo comentaré un par de cosas. Aznar nació en el seno de una familia acomodada y conservadora en 1953. Licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, fue en ese mismo centro donde dio sus primeros pasos por la política, militando en el Frente de Estudiantes Sindicalistas (FES), sindicato estudiantil que fue embrión de Falange Española Independiente (FE(I)). Su admiración por José Antonio Primo de Rivera quedó plasmada en varios textos de prensa, donde se posicionaba dentro del pensamiento demócrata conservador.

Llegó a la política a finales de los 70 afiliándose a Alianza Popular. De la mano de Manuel Fraga su papel en el partido fue cobrando importancia. Fue diputado por Ávila, Presidente de la Junta de Castilla y León y para las elecciones de 1989 candidato a la Presidencia del Gobierno por el Partido Popular. Tras perder las elecciones generales del 89 y las del 93, en las elecciones europeas del 94 el Partido Popular, por primera vez, obtuvo mejores resultados que el PSOE. En 1995 fue víctima de un atentado de ETA, del que salió ileso gracias al blindaje de su automóvil. En las elecciones generales del 96 Aznar ganó por un estrecho margen (300.000 votos y 15 escaños de diferencia), alcanzando así la presidencia del Gobierno.

El que quiera saber con detalle toda la trayectoria de Aznar, le recomiendo fervientemente el documental que emitieron en Telecinco dentro del programa El Laberinto de la Memoria (aquí os dejo el enlace al video en Youtube, merece la pena el visionado).

Entrando ya en profundidad con el Aznarato, lo primero que hay que resaltar, es el escaso margen que dieron los resultados del 96 a José María Aznar para poder formar Gobierno, de esta forma, tuvo que pactar con catalanes (CIU), vascos (PNV) y canarios (Coalición Canaria). La dependencia de estos partidos para llevar a cabo las medidas de su programa, limitó y moderó bastante la política de José María Aznar y la de su partido.

La economía española venia de una importante crisis y un periodo recesivo entre el año 1992 y 1994. Tras la recuperación de las principales economías europeas, la economía española comenzó a recuperarse levemente. Bajo la primera legislatura de Aznar, la economía española, favorecida por la bonanza internacional, sufrió un importante crecimiento. El artífice de los logros económicos, Rodrigo Rato, consiguió alcanzar el superavit en las cuentas públicas y un crecimiento superior a la media europea. Es sin duda la nota más favorable de la primera legislatura de Aznar. Los datos del paro mejoraron notablemente, no obstante, la precariedad laboral siguió ascendiendo, al igual que el déficit comercial.

Aznar tuvo que padecer desde la Presidencia del Gobierno el suceso del trágico asesinato de Miguel Ángel Blanco. Otro suceso de relevancia en torno al terrorismo de ETA fue el secuestro de José Antonio Ortega Lara. Las importantes detenciones que se llevaron a cabo, propiciaron más tarde el comienzo de una negociación con la banda terrorista ETA. José María Aznar acercó más de 100 presos al País Vasco y llamó a la banda terrorista "Movimiento Vasco de Liberación", craso error que sin duda le pasaría factura más adelante. Sin embargo, ETA rompió la tregua y volvió a matar, Mayor Oreja, por entonces Ministro del Interior, lo llamó "tregua-trampa". El Partido Popular dejó la puerta abierta a próximas negociaciones siempre y cuando ETA dejara de matar.

En 1999 llegaría el Euro y con ello la confirmación de la convergencia de la economía española con la europea. La estabilidad macroeconómica seria una constante hasta al menos el año 2002. El paro seguia siendo alto en comparación con la UE pero inferior al sufrido en la etapa recesiva del 93. En las elecciones autonómicas y municipales de 1999 el PP seguía dominando el panorama político, de este modo las elecciones generales del 2000 no podian pintar mejor para los populares.

En dichos comicios el Partido Popular obtuvo los mejores resultados de su historia, su primera y única mayoría absoluta (Aznar comentó más adelante que ese fue el día más feliz de su vida). El PP obtuvo más de 10 millones de votos y un total de 183 escaños. El PSOE obtuvo sus peores resultados desde 1979, Joaquín Almunia dimitió y más tarde llegaria José Luis Rodríguez Zapatero para ocupar el puesto de secretario general.

Desde el mismo comienzo de la segunda legislatura del Aznarato, la situación ya era bien distinta a la del año 1996. Aznar no necesitaba pactos ni apoyos de otras fuerzas políticas como CIU o PNV, con lo que su política llevada a cabo durante esa legislatura fue muy diferente. La actitud de Aznar estuvo marcada, sin lugar a dudas, por la soberbia. Aznar fue presa del poder, y la euforia alcanzada por el líder popular tras la mayoría absoluta no fue beneficiosa para su juicio y su mensaje.

Durante este periodo, Aznar y su Gobierno cometerian los errores más importantes de los dos mandatos, y que sin duda sentenciarian a favor del PSOE las elecciones generales del 2004.

En el año 2001 el Caso Gescartera salpicó a algunos miembros del Partido Popular. En dicho escándalo desaparecieron unos 20.000 millones de pesetas (más de 120 millones de euros) y registró más de 2000 afectados, incluyendo mutualidades públicas, fundaciones, ONG, congregaciones religiosas y empresas públicas.

La vivienda se convierte en una de las principales preocupaciones de los españoles, debido al aumento de los precios, de alrededor de un 10-15% anual durante este periodo, en contraste con la inflación y el aumento de los salarios, que son muy inferiores. La opinión pública responsabiliza de este fenómeno a la especulación urbanística, principalmente en las zonas del litoral peninsular y grandes capitales.

La reforma de la Ley de Educación dio paso a una confrontación entre Gobierno y oposición, pero el rechazo no vino solamente del Congreso de los Diputados, sino de la misma calle. Protestas, huelgas y manifestaciones que fueron protagonizadas por estudiantes, profesores, rectores y políticos. El PSOE se opuso a la medida en las cortes, pero el PP sacó la reforma adelante al contar con mayoría absoluta. En 2004 con la victoria socialista esta medida seria derogada.

Otra medida que causó gran revuelo fue el Plan Hidrológico Nacional, el cual tenia como objetivo principal, transferir el agua del Ebro a las zonas más secas del sureste peninsular, sobre todo a la Región de Murcia y a la Comunidad Valenciana. Los gobiernos de Aragón y Cataluña así como diversas plataformas ecologistas, tacharon al proyecto de pretender camuflar otros factores políticos y económicos, como la especulación a gran escala en el levante. Las manifestaciones multitudinarias en Aragón y Cataluña no consiguieron echar abajo el plan del Gobierno.

En el año 2002 llegaría el hundimiento del Prestige y el "Nunca mais!". El presidente de la Junta de Galicia, Manuel Fraga, aseguró que el hundimiento no tendría efectos sobre el medio ambiente. José María Aznar dijo que el ejecutivo había cometido errores de apreciación, si a esto le sumamos las intervenciones de Mariano Rajoy explicando como el fuel ascendia a la superficie a modo de "hilitos de plastilina", pues cabia esperar una gran movilización por toda Galicia y por gran parte de España. La decisión de no acercar el petrolero a la costa para poder controlar la 'marea negra', provocó malestar en la opinión pública, lo cual más tarde afectaria sin duda a la estimación de voto para las elecciones municipales de 2003.

Otra de las perlas que nos dejó el Aznarato fue la descarada manipulación informativa a manos de Alfredo Urdaci, director general de informativos de TVE 1. Primero fue la entrevista que realizó él mismo a José María Aznar en la cadena pública, en la cual más que una entrevista, parecia un homenaje en vida al Presidente del Gobierno. La polémica sin duda llegó con la cobertura infromativa de la Huelga General de 2002. Comisiones Obreras demandó a TVE en la Audiencia Nacional, y Urdaci se vió obligado a leer este comunicado, donde quedará para la historia el 'deletreo' de las siglas del ya mencionado sindicato. Otro suceso relacionado con Urdaci, fue el 'pillado' que le hizo la cámara del informativo en plena noche electoral, cuando, mientras se iban ofreciendo los resultados de las elecciones generales de 2004, el presentador fue captado señalando con el pulgar hacia abajo en señal de derrota. El Consejo de Europa acusó a TVE de "manipulación informativa".

En 2002 hay que sumar el escándalo producido por la galáctica boda de la hija de Aznar, la cual fue un reflejo perfecto de la ceguera que padecía Aznar por aquel entonces. A la ceremonia asistieron reyes, jefes de gobierno y demás personalidades totalmente fuera de contexto.

Y llegó el 2003, y con el, posiblemente, el error más garrafal que pudo cometer José María Aznar. Si bien su política internacional durante la primera legislatura era envidiable, durante su último mandato, la relación con Bush y compañía le perdió del todo, acabó sentando los pies encima de la mesa y con el puro en mano dijo sí a la guerra. De un modo u otro, Aznar se creyó en posesión de la verdad absoluta, y apoyó a pesar del rechazo de muchos, la invasión de Iraq.

Las pruebas que presentó Colin Powell en la ONU, las cuales "justificaban" la intervención en Iraq, eran falsas o "erróneas". La ONU no respaldó tales acciones bélicas, Francia y Alemania, fueron la principal oposición a la guerra. La mayoría de los españoles se opuso a la guerra, y muchos se echaron a la calle a protestar. A pesar de eso, Aznar posó para la foto de las Azores (al lado de Bush por supuesto), y con ello sentenció prácticamente a su partido a sufrir las consecuencias.

Una de las obsesiones que tenia Aznar pendiente, era frenar los nacionalismos periféricos y puso mucho empeño en ello. La política de confrontación que llevó a cabo, propició que al terminó de su mandato, el nacionalismo catalán radical (ERC) se hiciera con unos resultados inéditos en las elecciones catalanas de 2003. Otra consecuencia significativa de esta política, fue la estrepitosa derrota del PP en Euskadi (y Cataluña también), de las que todavía no se ha recuperado.

El PSOE ganó las elecciones autonómicas y municipales de 2003 por poco margen, pero señalaban ya un camino de retroceso del Partido Popular. No olvidemos que la magnitud total del error de la guerra de Iraq todavía no estaba presente en dichos comicios.

El accidente del YAK-42 fue otro golpe duro para el Partido Popular, que dañó aún más la opinión pública, y el reflejo de todo aquello iba apareciendo en las encuestas y en las estimaciones de voto. La poca perspicacia de José María Aznar en torno a los sucesos del 11-M fue algo definitivo. Los atentados de Madrid, y lo que ocurrió en los tres días posteriores, sentenciaron a Aznar y a su partido a perder unas elecciones en las que arañaba el triunfo en las encuestas. Aznar, sin escuchar al Gabinete de Crisis ni a los expertos policiales, responsabilizó a ETA de la masacre. Cuando los hechos le desmintieron no quiso cambiar la estrategia y su terquedad y ceguera le empujaron a gestionar en solitario la crisis. Este empecinamiento le costó las elecciones a su partido.

Lo realmente grave y triste de Aznar, es su tardanza en reconocer los errores. Como bien decia él mismo en este corto, "nunca hay que creer estar en posesión de la verdad absoluta", lo paradójico es que fue víctima de aquello con lo que él mismo atacaba a Felipe González. Aznar reconoció en febrero de 2007 que no habia armas de destrucción masiva en Iraq, sin embargo, a día de hoy, aún duda de la autoría de los atentados del 11-M. Esas dudas, que durante un tiempo compartió Rajoy y los de su partido, propiciaron el surgimiento de la llamada "conspiración del 11-M". Todo ello acabó con mal pie, el fallo judicial rechazó cualquier otra teoría sobre los atentados, y dejó en paños menores a la "conspiracón" que Rajoy y algunos de su partido habian alimentado previamente.

Aznar abandonó su puesto en el Congreso bajo el aplauso de los suyos y el rechazo del resto. Su soberbia le pudo. No supo o no quiso administrar correctamente esa mayoría absoluta que obtuvo en el año 2000. El Partido Popular ha sufrido mucho para escapar de la sombra de Aznar, y a día de hoy aún se está recuperando de muchos de los errores que se cometieron en el pasado. Y con esto se acaba la entrada de hoy, ¡saludos!

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